Seleccionar entre las tres principales opciones comentadas en este artículo, la sepiolita, absorbentes sintéticos y el musgo absorbente de hidrocarburos, dependerá principalmente de la necesidad que se quiere suplir. Por ello, si necesitamos controlar derrames en medios acuáticos, no podremos utilizar la sepiolita, ya que no flota. Por otro lado, para pequeños derrames, sí que podremos utilizar los tres según el caso concreto. Si son pequeños derrames de maquinaria, lo más práctico es la utilización de hoja sintéticas absorbentes.
Por ello, la sepiolita, a pesar de ser el más barato, se ve limitado su uso por su poder de absorción, el peso, la generación de polvo y necesidad de ser desechados en un punto limpio.
En cuanto a los sintéticos, siendo muchos más versátiles y haber variedad de formatos, tiene un coste superior, son «plásticos» y pueden dejar residuo.
Por último, el musgo absorbente de hidrocarburos, es una opción altamente eficiente en derrames en medios acuosos, ya que flota durante semanas, no libera el producto absorbido y no deja residuo alguno.
En definitiva, la elección de uno u otro vendrá por el entorno del derrame, presupuesto y prioridad de minimizar impacto ambiental.