Av. Virgen del Carmen 7, 11201, Algeciras, Cádiz
C. Bergantín, 1, 11379 Palmones, Cádiz
Mascarillas para humos de soldadura MSA: FFP3, semimáscara o máscara completa según el proceso. Guía con normativa 2026 y filtros. Pide presupuesto.
Las mascarillas para humos de soldadura ya no son un consumible más. Han pasado a ser una exigencia de tu evaluación de riesgos, ya que desde 2017, la IARC clasifica los humos de soldadura como cancerígenos para el ser humano (Grupo 1), incluidos los del acero al carbono. Y desde enero de 2025, el límite de exposición al cromo VI en soldadura es cinco veces más bajo que antes.
Así que, si eres responsable de PRL, compras o mantenimiento en un taller, una planta o un astillero, esta guía te ayuda a decidir rápido y con base. Verás qué contaminantes genera cada proceso, cómo calcular el nivel de protección que necesitas, qué equipos MSA encajan en cada puesto y qué filtros elegir.
Como Servicio Técnico Oficial MSA en el Campo de Gibraltar, en Casa Pastor asesoramos a empresas industriales y navales en la elección y el mantenimiento de su protección respiratoria en soldadura.
El humo de soldadura es una mezcla de partículas metálicas ultrafinas y gases. Su composición depende del metal base, del material de aportación, del recubrimiento de la pieza y del proceso. Por eso no existen unas mascarillas para humos de soldadura universales: hay que elegir según lo que se suelda y cómo se suelda.
El humo puede contener compuestos de cromo VI, níquel, cobalto, cadmio o manganeso. Son partículas tan finas que llegan al pulmón profundo. En acero inoxidable, el humo puede contener hasta diez veces más cromo y níquel que en acero suave.
La exposición aguda puede causar irritación de ojos, nariz y garganta, mareos, náuseas y la llamada fiebre por humos metálicos, frecuente al soldar o cortar piezas galvanizadas.
Los gases más habituales son el ozono, los óxidos de nitrógeno y el monóxido de carbono. El ozono aparece sobre todo en TIG y MIG sobre aluminio o inoxidable. Los óxidos de nitrógeno, en oxicorte y corte por plasma.
Aquí está el error más común: los filtros de partículas no retienen gases. Una mascarilla FFP3 para soldar frena el humo metálico, pero no protege frente a los óxidos de nitrógeno ni frente al monóxido de carbono.
La IARC clasificó los humos de soldadura en el Grupo 1 (cancerígenos confirmados) en 2017. Antes estaban en el Grupo 2B.
La Directiva europea de agentes cancerígenos fija para el cromo VI un valor límite de 0,005 mg/m³. En soldadura y corte por plasma se permitía 0,025 mg/m³ hasta el 17 de enero de 2025. Desde esa fecha se aplica el límite general.
En España, el RD 665/1997 exige que la exposición a agentes cancerígenos sea tan baja como resulte técnicamente posible, no solo inferior al valor límite. Y el RD 773/1997 obliga a la empresa a elegir, proporcionar y mantener los equipos de protección individual adecuados.
Además, los equipos de protección respiratoria son EPI de categoría III según el Reglamento (UE) 2016/425, la categoría reservada a riesgos que pueden causar daños muy graves. Exige siempre el marcado CE con el número del organismo notificado, la norma de ensayo impresa en el equipo y el folleto informativo del fabricante en español. Son la forma más rápida de detectar un producto que no cumple.
La protección respiratoria en soldadura sigue siempre el mismo orden:
Las mascarillas para humos de soldadura son la última barrera, no la única. Pero en muchos trabajos reales son imprescindibles. En astillero, en el interior de tanques y dobles fondos, en cámaras de máquinas o en reparaciones de campo, la extracción no siempre es viable ni suficiente. Ahí la elección del equipo marca la diferencia.
El punto de partida es la medición higiénica del puesto. Con ese dato, el cálculo es sencillo:
Factor de protección mínimo = concentración medida ÷ valor límite
Ejemplo ilustrativo: si en un puesto de soldadura de inoxidable se mide 0,1 mg/m³ de cromo VI y el límite es 0,005 mg/m³, el factor mínimo es 20. Sobre el papel, una mascarilla FFP3 (factor nominal 50) cubriría ese valor.
Pero hay un matiz importante. Los factores nominales se obtienen en laboratorio, y en uso real la protección suele ser menor por fugas de ajuste, movimiento o vello facial. Algunas guías europeas aplican factores asignados mucho más bajos, por ejemplo 20 para FFP3. En este ejemplo, lo prudente sería subir a una máscara completa con filtro P3 o a un equipo motorizado.
| Equipo MSA | Norma | Factor de protección nominal | Uso recomendado |
|---|---|---|---|
| Affinity FFP3 con válvula | EN 149 | 50 | Soldadura ocasional, turnos cortos, exterior |
| Advantage 200 LS con filtro P3 | EN 140 / EN 143 | 48 | Soldador habitual, uso bajo pantalla |
| Advantage 3100 con filtro P3 | EN 136 / EN 143 | 1.000 | Inoxidable, espacios confinados, gases irritantes |
| Equipo motorizado con capucha | EN 12941 | Hasta 500 (clase TH3) | Jornadas completas, operarios con barba |
Valores nominales según UNE-EN 529. La elección final depende de la evaluación de riesgos y de las mediciones del puesto.
Con los datos anteriores, la selección se ordena en cinco pasos. Sirve igual para un taller pequeño que para una contrata con varias cuadrillas.
La formación no tiene por qué ser larga. Basta con que cada soldador sepa colocarse el equipo, hacer la comprobación de estanqueidad antes de empezar, reconocer cuándo toca cambiar los filtros y cómo limpiar y guardar su máscara al final del turno. Esa rutina de pocos minutos es la que mantiene la protección día tras día.
MSA fabrica mascarillas para humos de soldadura y equipos para todos los niveles de protección que necesita un taller o un astillero. Estos son los cuatro formatos principales y cuándo tiene sentido cada uno.
La gama MSA Affinity (EN 149) incluye versiones FFP1, FFP2 y FFP3, en formato de copa (Affinity 1100) o plegable (Affinity 2100). Para humo de soldadura, la opción razonable es la mascarilla FFP3 para soldar con válvula de exhalación: reduce la resistencia al respirar y el calor acumulado bajo la pantalla.
Existen versiones con capa de carbón que alivian olores y concentraciones bajas de gases ácidos. Ojo: no sustituyen a un filtro de gases.
La mascarilla FFP3 para soldar encaja en punteado, reparaciones cortas y soldadura en exterior con buena dispersión del humo. Las marcadas como NR son de un solo turno.
La MSA Advantage 200 LS (EN 140) es una semimáscara para soldador ligera, disponible en tres tallas y con filtros de bayoneta. Su perfil bajo permite llevarla debajo de la pantalla de soldar sin interferencias.
Admite filtros para soldadura de partículas P3 o filtros combinados cuando además hay gases. Es la opción más equilibrada para quien suelda a diario: buena protección, comodidad y un coste de uso contenido, porque solo se reponen los filtros.
La MSA Advantage 3100 (EN 136, clase 3) cubre ojos, nariz y boca, se fabrica en tres tallas y usa filtros de rosca estándar EN 148-1. Su factor nominal con filtro P3 es 1.000, veinte veces el de una FFP3.
Es el siguiente paso en protección respiratoria en soldadura cuando la semimáscara se queda corta: concentraciones altas, acero inoxidable, gases irritantes para los ojos o trabajos en tanques y dobles fondos.
Los equipos de ventilación asistida (EN 12941) impulsan aire filtrado hacia una capucha o pantalla. Eliminan el esfuerzo respiratorio, reducen el empañamiento y, con capucha, son la alternativa para operarios con barba. Consúltanos qué configuración MSA encaja con tu pantalla de soldar.
Elegir bien los filtros para soldadura es tan importante como elegir la pieza facial. Los filtros de partículas se clasifican en P1, P2 y P3 (EN 143) y llevan código de color blanco. Para soldadura, el nivel de referencia es P3.
Los filtros de gases (EN 14387) se identifican por letra y color:
Un filtro combinado une protección frente a gases y partículas.
| Proceso y material | Riesgo principal | Protección orientativa |
|---|---|---|
| Electrodo en acero al carbono | Humo metálico, manganeso | Mascarilla FFP3 o semimáscara con P3 |
| MIG/MAG e hilo tubular | Alta emisión de humo y gases | Semimáscara con P3 o filtro combinado y extracción localizada |
| Acero inoxidable | Cromo VI y níquel | Máscara completa con P3 o equipo motorizado |
| TIG en aluminio o inoxidable | Ozono | Filtro combinado según evaluación de riesgos |
| Oxicorte, plasma y arco-aire | Óxidos de nitrógeno y humo abundante | Filtro combinado NO-P3 |
| Piezas galvanizadas | Óxido de zinc | Semimáscara o máscara completa con P3 |
| Espacios cerrados sin ventilación | Monóxido de carbono | Suministro de aire: los filtros no protegen |
Cambia los filtros de partículas cuando notes más resistencia al respirar o estén dañados. Los de gases, según su saturación y la vida útil que indique el fabricante. Y recuerda: frente al monóxido de carbono ningún filtro sirve; hace falta un equipo con suministro de aire.
La pregunta es habitual en compras, y la respuesta depende de las horas de soldadura. Haz esta cuenta sencilla con tus propios precios:
Coste anual desechable = mascarillas por turno × turnos al año × precio unitario
Coste anual reutilizable = equipo + filtros de recambio al año + mantenimiento
Con soldadura diaria, la semimáscara para soldador suele amortizarse pronto, porque una mascarilla NR se desecha al final de cada turno. Con soldadura esporádica, la desechable evita tener que limpiar, almacenar y revisar equipos. Si tienes dudas, te ayudamos a hacer el cálculo con tus consumos reales y a comparar el coste de los filtros para soldadura frente al de las desechables.
En reparación naval se juntan casi todos los factores de riesgo: espacios confinados, poca ventilación natural, acumulación de humo y gases y piezas con recubrimientos o pinturas que generan contaminantes adicionales al calentarse.
En tanques, dobles fondos y cámaras de máquinas, las mascarillas para humos de soldadura desechables rara vez son suficientes. Conviene plantear desde el principio máscara completa con filtro combinado o equipo motorizado. Si existe riesgo de monóxido de carbono o de desplazamiento del oxígeno, la protección debe ser con suministro de aire, no filtrante. Coordina siempre la elección con la evaluación de riesgos y el permiso de trabajos en caliente.
En talleres y obras se repiten los mismos fallos, y todos tienen solución sencilla:
Revisar estos puntos cuesta poco y mejora de forma notable la protección respiratoria en soldadura de toda la plantilla.
La mejor mascarilla deja de proteger si no sella bien. Revisa estos puntos:
Antes de pedir presupuesto, reúne esta información. Te ahorrará tiempo y evitará comprar un equipo que no encaja:
Si tu empresa trabaja en industria, reparación naval o mantenimiento en el Campo de Gibraltar, en Casa Pastor te ayudamos a elegir mascarillas para humos de soldadura adaptadas a cada puesto. Somos Servicio Técnico Oficial MSA, tenemos más de 10.000 referencias en stock permanente y entregamos en 24 horas con nuestra propia flota.
Envíanos la información del checklist y te proponemos el equipo y los filtros adecuados. Para completar la protección del soldador, repasa también nuestra guía de equipos para soldadura profesional: pantallas, guantes y vestuario ignífugo.
Para uso ocasional, una mascarilla FFP3 para soldar con válvula. Si sueldas a diario, una semimáscara con filtro P3 suele ser más cómoda y rentable. En inoxidable o espacios confinados, lo recomendable es una máscara completa o un equipo motorizado.
Puede bastar en exposiciones bajas, pero los humos de soldadura están clasificados como cancerígenos. Por eso la referencia es la FFP3 o superior, según la evaluación de riesgos.
Los filtros de partículas no retienen gases. Frente a óxidos de nitrógeno u ozono necesitas filtros combinados. Frente a monóxido de carbono, ningún filtro sirve y hace falta suministro de aire.
Los de partículas, cuando notes más resistencia al respirar o estén dañados. Los de gases, según su saturación y la vida útil que indique el fabricante.
Sí, siempre que sea de perfil bajo, como la MSA Advantage 200 LS. Las mascarillas FFP3 con válvula también son compatibles con la mayoría de pantallas.
La barba impide el sellado de las mascarillas para humos de soldadura y de las semimáscaras. La solución es un equipo motorizado con capucha, que no depende del ajuste facial.
Elegir mascarillas para humos de soldadura depende de tres factores: el proceso, el material y el tiempo de exposición. Empieza por la extracción localizada y por la medición del puesto. Después, ajusta el equipo a cada puesto: mascarilla FFP3 para trabajos puntuales, semimáscara para el soldador habitual y máscara completa o equipo motorizado cuando el riesgo sube. Sin un buen ajuste y un mantenimiento regular, ningún equipo cumple su función.
O déjanos tus datos y te llamamos

